OZONO EN TRATAMIENTO DE EFLUENTES EN LA INDUSTRIA LÁCTEA

     La industria láctea genera una gran cantidad de efluentes durante su procesamiento, con esto, el aumento en la producción de leche debe estar asociado a la preocupación ambiental, ya que los sistemas de tratamiento deben estar preparados para disponer de los efluentes con estándares legalmente aceptables, a fin de prevenir futuro daño ambiental.

     Los efluentes líquidos generados en los procesos de producción láctea tienen altos niveles de materia orgánica, grasas, sólidos y nutrientes y son considerados la principal fuente de contaminación en estas industrias.

     El tratamiento de estos efluentes con ozono es generalmente muy eficaz y se puede utilizar en combinación con procesos biológicos como el pre o postratamiento.

   El pretratamiento con ozono puede mejorar la eficiencia de un tratamiento convencional como las etapas de floculación, sedimentación o tratamiento biológico.

    Por tanto, la preoxidación del ozono puede incrementar la biodegradabilidad del efluente produciendo moléculas más pequeñas, más biodegradables y menos tóxicas.

 

         El tratamiento terciario con ozono es muy eficaz principalmente en aguas residuales con una concentración de materia orgánica inferior al 1%, y para la oxidación de trazas de compuestos orgánicos recalcitrantes no eliminados en el tratamiento biológico.

      

        En cuanto a su capacidad desinfectante, el ozono es un potente desinfectante ya que provoca la inactivación celular por daño directo a la membrana y pared celular, interrupción de reacciones enzimáticas y daño al ADN. La eficiencia de la ozonización se puede mejorar combinando radiación ultravioleta o aplicando otros oxidantes fuertes.